Riesgos psicológicos y sociales que afectan al personal investigador: una realidad invisibilizada
12 Jun 2026

La ciencia avanza, pero no siempre lo hace sin coste humano: jornadas prolongadas, incertidumbre laboral y entornos altamente competitivos están configurando un escenario en el que el progreso científico convive con un deterioro creciente del bienestar psicológico de quienes lo hacen posible. La investigación puede ser una actividad profundamente vocacional y gratificante, pero, cuando las condiciones de trabajo se vuelven exigentes y sostenidas en el tiempo, el riesgo para la salud mental del personal investigador deja de ser una posibilidad para convertirse en una realidad cotidiana.

Así lo afirma un artículo publicado en OSHwiki (enciclopedia online de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo –EU-OSHA-, que recopila conocimiento científico revisado sobre seguridad y salud laboral), con el objetivo de analizar los riesgos psicológicos y sociales a los que se enfrentan los investigadores e investigadoras y cómo estos riesgos influyen en su vida laboral diaria dentro del ámbito académico y los institutos de investigación.

El documento pone de relieve que el trabajo investigador se desarrolla, con frecuencia, en un contexto marcado por una elevada presión, donde la inseguridad laboral, la carga de trabajo intensa y una cultura altamente competitiva no solo son habituales, sino que forman parte estructural del sistema. Estas condiciones no son anecdóticas: configuran el día a día de muchos profesionales de la ciencia y tienen un impacto directo en su salud mental y bienestar.

personal investigador
Fuente: freepik. Autoría: snowing. Descarga: 17/04/26.
Sobrecarga laboral e inseguridad en la carrera investigadora.

Uno de los factores más destacados es la elevada carga de trabajo. Diversos estudios revisados en el artículo coinciden en señalar que este es el principal elemento que afecta a la salud mental de los académicos y académicas. A ello se suma la extensión de las jornadas laborales: una gran proporción de investigadores/as supera las 40 horas semanales, y una parte significativa trabaja incluso más de 50 horas, incluyendo noches y fines de semana, para cumplir con las exigencias de la investigación, la obtención de financiación y, en muchos casos, la docencia y la supervisión de estudiantes.

Este modelo de trabajo intensivo no solo incrementa el estrés, sino que refuerza una cultura en la que la sobrecarga se percibe como algo normalizado. Sin embargo, el artículo advierte de que el impacto sobre el bienestar se agrava cuando estas exigencias se combinan con otros factores, como la incertidumbre sobre el futuro profesional o la presión por competir en entornos altamente selectivos.

La inseguridad laboral emerge, precisamente, como otro de los grandes riesgos psicológicos y sociales. Las trayectorias profesionales en la investigación suelen caracterizarse por contratos temporales, dificultades para acceder a puestos estables y una fuerte dependencia de financiación externa. Esta situación genera una percepción de inestabilidad que afecta especialmente al personal investigador en etapas iniciales y medias de su carrera, quienes se sienten significativamente menos seguros que sus colegas más senior.

Impacto de la falta de apoyo organizacional, la escasez de recursos, la carga administrativa y el aislamiento en el personal investigador.

Las consecuencias de esta precariedad no son menores. De hecho, el artículo recoge que una proporción relevante de personas que abandonan la carrera investigadora lo hacen debido a la dificultad para encontrar empleo estable y a la incertidumbre sobre su futuro profesional. Este fenómeno no solo tiene implicaciones individuales, sino que también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema científico.

Junto a la carga de trabajo y la inseguridad, el artículo identifica otros factores relevantes, como la falta de apoyo organizacional, la escasez de recursos y la carga administrativa. Estos elementos contribuyen a generar entornos laborales poco favorables, en los que los investigadores pueden experimentar una sensación de desbordamiento y falta de control sobre su trabajo.

Asimismo, se subraya el papel del aislamiento como riesgo psicológico y social significativo. La naturaleza a menudo individual del trabajo investigador, unida a dinámicas competitivas y a sistemas de recompensa que dificultan la colaboración, puede derivar en una menor sensación de comunidad. Esta situación se ve agravada por la falta de supervisión adecuada o de redes de apoyo social y profesional.

El impacto del aislamiento no afecta por igual a todos los colectivos. El artículo advierte de que determinados grupos pueden estar especialmente expuestos, como las mujeres investigadoras, las personas de minorías étnicas o quienes desarrollan su actividad en condiciones de mayor vulnerabilidad, como los doctorandos internacionales o a tiempo parcial.

La intervención organizacional, clave para el bienestar del personal investigador.

En este contexto, el artículo insiste en que los riesgos psicológicos y sociales no deben entenderse como un problema individual, sino como una cuestión organizacional. Las condiciones en las que se desarrolla el trabajo —incluyendo su diseño, organización y gestión— son determinantes clave del bienestar psicológico, y, por tanto, deben ser objeto de intervención.

De ahí que se subraye la necesidad de promover entornos laborales que ofrezcan apoyo real a sus investigadores e investigadoras. Esto implica no solo mejorar la gestión y el liderazgo, sino también implementar medidas organizativas que permitan reducir la carga de trabajo, aumentar la estabilidad laboral y fomentar una cultura menos competitiva y más colaborativa.

El artículo concluye que la investigación, pese a su valor intrínseco y su capacidad para generar conocimiento y progreso, no debe realizarse a costa de la salud de quienes la llevan a cabo. Garantizar el bienestar del personal investigador no es únicamente una cuestión ética, sino también una condición necesaria para la sostenibilidad y la calidad del sistema científico.


Fuente.

Van den Broek, K. (2026). Researchers and psychosocial risks. Psychosocial issues in specific sectors and groups, themes. OSH WIKI, European Agency for Safety and Health at Work. Recuperado de: https://oshwiki.osha.europa.eu/en/themes/researchers-and-psychosocial-risks

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