El COP, en la presentación del STADA Health Report 2026, que advierte de las carencias en la atención a la salud mental
29 Oct 2026

El pasado 27 de octubre, el Espacio La Salle, en Madrid, acogió la presentación del STADA Health Report 2026, un informe promovido por la compañía farmacéutica STADA y elaborado por la empresa de investigación de mercados Human8, que analiza la percepción de la ciudadanía sobre su salud, el funcionamiento de los sistemas sanitarios y el papel de las nuevas tecnologías en la atención sanitaria. El encuentro contó con la presencia del Consejo General de la Psicología de España (COP), representado por Josep Vilajoana, vocal de su Junta de Gobierno y coordinador de la División de Psicología de la Salud (PsiS) de la Organización Colegial.

Entre sus principales conclusiones, el informe pone de manifiesto la preocupación de la población europea por el aumento de los problemas de salud mental y las dificultades para acceder a una atención adecuada. Asimismo, evidencia importantes diferencias en la percepción del bienestar psicológico, principalmente, entre quienes presentan problemas de salud mental, y destaca la importancia del acompañamiento profesional en un contexto de creciente incorporación de la inteligencia artificial (IA) a los servicios sanitarios.

En el caso de España, los datos reflejan que el 62% de la población está satisfecha con el sistema sanitario público, aunque el 78% identifica la escasez de profesionales y las largas listas de espera como el principal reto sanitario. Además, el 62% de los españoles y las españolas manifiesta preocupación ante el envejecimiento, principalmente, por el posible deterioro cognitivo y la pérdida de autonomía.

Los resultados son fruto de una encuesta internacional realizada entre febrero y marzo de 2026, mediante cuestionarios online, realizados a, aproximadamente, 20.000 personas de entre 18 y 99 años, procedentes de 20 países, entre ellos, España. Las muestras nacionales se diseñaron para ser representativas según edad, género y región.

Fuente: Magnific. Autoría: magnific. Descarga: 27/10/26.
La atención a la salud mental, entre los principales desafíos sanitarios.

Uno de los resultados más relevantes del informe es que el 53% de las personas encuestadas considera que el creciente número de personas afectadas por problemas de salud mental constituye uno de los principales desafíos sanitarios. A ello se suman las dificultades de acceso a los servicios: el 36% identifica la insuficiencia de atención a la salud mental como un problema importante en su país.

Esta preocupación es especialmente elevada en Bulgaria (57%), Hungría (51%) y Portugal (50%). Asimismo, las mujeres manifiestan mayor inquietud que los hombres por las dificultades de acceso a estos servicios (39% frente al 32%).

En España, la preocupación por el aumento de los problemas de salud mental también presenta importantes diferencias por género y edad. El 69% de las mujeres considera que constituye uno de los principales desafíos sanitarios del país, frente al 52% de los hombres. Por grupos de edad, esta preocupación es mayor entre las personas de 35 a 54 años (66%), seguidas de las de 18 a 34 años (60%) y las mayores de 55 años (51%).

La salud mental sigue siendo una asignatura pendiente en España.

Sin embargo, pese a la relevancia atribuida a la salud mental, solo el 28% de la población encuestada en todos los países considera que su sistema sanitario responde adecuadamente a las necesidades en este ámbito. Concretamente, en nuestro país, este porcentaje es todavía menor: solo el 24% considera que el sistema sanitario responde adecuadamente a las necesidades de atención a la salud mental, cuatro puntos por debajo de la media internacional. Se trata, además, del ámbito peor valorado entre los servicios sanitarios analizados, por detrás del acceso a tratamientos (72%), la respuesta ante una crisis sanitaria (56%), la atención a las personas mayores (48%), la atención sanitaria preventiva (40%) y las herramientas y servicios digitales (32%).

Ante la posibilidad de introducir reformas sanitarias, el 23% de los participantes priorizaría la ampliación de los servicios de salud mental. Este porcentaje aumenta hasta el 33% entre las personas jóvenes y alcanza el 45% entre quienes presentan una peor salud mental autopercibida.

Estos resultados ponen de relieve la distancia existente entre las necesidades de atención psicológica y de salud mental percibidas por la ciudadanía y la capacidad de respuesta que atribuye a los sistemas sanitarios.

El 67% de los españoles y españolas considera prioritario reducir los tiempos de espera y aumentar el número de profesionales sanitarios.

En España, aunque la satisfacción general con el sistema sanitario público alcanza el 62%, por encima del 56% registrado en el conjunto de los países analizados, el 78% de la población señala la escasez de profesionales sanitarios y las largas listas de espera como su principal preocupación. Este porcentaje supera en 11 puntos la media internacional, situada en el 67%.

En consecuencia, el 67% de los españoles y las españolas considera prioritario reducir los tiempos de espera mediante el incremento del número de profesionales sanitarios, frente al 58% registrado en el conjunto de países. estos resultados evidencian la importancia que la ciudadanía española atribuye a mejorar la accesibilidad y la capacidad de respuesta del sistema sanitario.

Más de un tercio de la población europea no considera buena su salud mental.

Según el informe, el 64% de las personas encuestadas valora positivamente su salud mental, un porcentaje idéntico al registrado en 2025. Por tanto, más de un tercio no refiere una valoración positiva de su bienestar psicológico.

Esta percepción también se relaciona con la satisfacción respecto al sistema sanitario. Mientras que el 61% de las personas con buena salud mental considera satisfactorio su sistema de salud, el porcentaje desciende al 40% entre quienes manifiestan una peor salud mental.

Las diferencias se extienden al uso de los servicios preventivos. El 38% de las personas con peor salud mental reconoce que no utiliza ninguno de estos servicios, frente al 32% de quienes valoran positivamente su salud mental.

El informe internacional también identifica desigualdades en la percepción de autonomía para gestionar la propia salud. Aunque el 78% de los participantes considera que mantiene el control sobre su bienestar, esta proporción alcanza el 85% entre quienes presentan buena salud mental y se reduce al 52% entre quienes manifiestan problemas de salud mental.

En España, el 75% de las personas encuestadas considera que tiene el control sobre su propia salud, tres puntos por debajo del porcentaje internacional. Además, el 34% destinaría una inversión económica adicional en salud a revisiones médicas y programas de prevención, lo que refleja el interés de la población por participar activamente en el cuidado de su bienestar.

La sobrecarga informativa afecta especialmente a las personas con peor salud mental.

Otro de los aspectos destacados es la dificultad para gestionar la creciente cantidad de información sanitaria disponible a través de Internet, las redes sociales y las herramientas digitales.

Según los resultados correspondientes a todos los países, únicamente el 22% de las personas encuestadas se siente capaz de manejar con confianza el volumen y la diversidad de información relacionada con la salud, mientras que el 46% reconoce sentirse sobrepasado.

Esta sensación es especialmente frecuente entre quienes presentan peor salud mental: el 59% afirma sentirse abrumado por la información sanitaria, frente al 42% de las personas con buena salud mental.

También se observan diferencias por género, con un 51% de mujeres que manifiestan esta dificultad, frente al 41% de hombres.

Estos datos apuntan a la importancia de facilitar información sanitaria accesible, rigurosa y comprensible, así como de reforzar el papel de los y las profesionales sanitarios en la orientación de la ciudadanía.

El 59% de la población española ya utiliza inteligencia artificial para cuestiones de salud.

La inteligencia artificial ocupa un lugar central en esta edición del informe. En concreto, el 55% de las personas encuestadas en el conjunto de los 20 países afirma utilizarla para cuestiones relacionadas con su salud, porcentaje que asciende al 59% en España. Concretamente, Castilla-La Mancha, Murcia y Canarias lideran el uso de la IA para temas de salud. Además, el 86% de la población española se muestra abierta a que esta tecnología desempeñe algún papel en su atención sanitaria, por encima del 82% registrado en el conjunto de países analizados.

No obstante, esta aceptación no implica una confianza incondicional. En España, el 47% prefiere que las recomendaciones generadas mediante inteligencia artificial sean revisadas y ajustadas por un/a profesional de la salud.

Las personas con peor salud mental suelen recurrir más a la inteligencia artificial para cuestiones de salud.

En el caso español, también se observan diferencias por género en el uso de estas herramientas: el 62% de las mujeres afirma recurrir a la inteligencia artificial para cuestiones relacionadas con su salud, frente al 55% de los hombres; sin embargo, estos últimos manifiestan una confianza ligeramente mayor en los diagnósticos basados en esta tecnología (47% frente al 44% de las mujeres).

Asimismo, entre las principales ventajas que la población española atribuye a la inteligencia artificial destacan la posibilidad de obtener diagnósticos más rápidos (45%), facilitar que los y las profesionales médicos se mantengan actualizados sobre los últimos conocimientos (39%) y mejorar el acceso a los servicios sanitarios (33%). Además, el 65% aceptaría utilizar esta tecnología para el seguimiento de enfermedades crónicas.

En el conjunto de países, el 54% manifiesta preocupación por los posibles errores diagnósticos derivados del uso de estas herramientas, mientras que el 41% teme que sus datos sanitarios puedan utilizarse sin su conocimiento.

El informe internacional también observa que las personas con peor salud mental recurren ligeramente más a la IA para cuestiones sanitarias que aquellas con buena salud mental (58% frente al 54%).

La atención psicológica presencial sigue siendo la opción preferida.

Pese al avance de la digitalización, los resultados muestran que la mayoría de las personas encuestadas en los 20 países continúa prefiriendo el contacto presencial con los y las profesionales sanitarios, sobre todo, cuando se trata de cuestiones relacionadas con la salud mental. En este sentido, el 59% manifiesta su preferencia por recibir atención presencial para problemas de salud mental, mientras que únicamente el 12% opta por la modalidad online. Esta preferencia por la presencialidad es particularmente elevada en Austria (77%), Alemania (71%) y Suiza (65%).

De forma específica, en España, la importancia atribuida a la atención personal también se refleja en la elevada confianza depositada en los y las profesionales sanitarios. En concreto, el 90% de la población española considera a su médico o médica de atención primaria como una de sus principales referencias para tomar decisiones sobre su salud, frente al 77% del conjunto de países. asimismo, el 68% señala a los y las profesionales de farmacia como referentes de confianza, por encima del 57% registrado a nivel internacional.

Esta preferencia por el acompañamiento profesional también se aprecia en las consultas sanitarias: nueve de cada diez españoles y españolas encuestados/as prefieren acudir presencialmente a su médico o médica.

Por otro lado, el informe general refleja que el 30% de la población europea considera que los y las profesionales sanitarios adquirirán mayor importancia como figuras de confianza y contacto humano ante la expansión de la inteligencia artificial. Asimismo, el 26% prevé que estos y estas profesionales desempeñarán un papel creciente como asesores e intérpretes de la información generada por las herramientas digitales.

En España, el 51% considera que deberían ampliarse las consultas digitales y a distancia, y solo el 17% cree que la inteligencia artificial reducirá la relevancia de los y las profesionales sanitarios.

La salud mental, una dimensión fundamental del envejecimiento saludable.

El informe internacional también analiza las preocupaciones relacionadas con el envejecimiento. El 54% de las personas encuestadas manifiesta inquietud ante la perspectiva de hacerse mayor. Entre quienes expresan esta preocupación, el 56% teme experimentar un deterioro cognitivo, como el asociado a las demencias, mientras que el 41% señala la soledad como uno de sus principales temores.

En nuestro país, esta preocupación es todavía mayor y alcanza al 62% de la población, ocho puntos por encima del porcentaje internacional. Las diferencias por género son significativas: el 69% de las mujeres españolas manifiesta inquietud ante el envejecimiento, frente al 55% de los hombres.

En el caso español, el deterioro cognitivo constituye una preocupación especialmente relevante: el 69% de las personas que temen envejecer señala el miedo a experimentar problemas cognitivos, incluidas enfermedades como el Alzheimer. Le siguen la posibilidad de necesitar cuidados y la aparición de limitaciones físicas, ambas señaladas por el 68%. Además, el 65% teme desarrollar enfermedades y el 51% manifiesta preocupación por convertirse en una carga para su familia.

No obstante, pese a estos temores, ocho de cada diez españoles y españolas consideran importante vivir el mayor tiempo posible. En este contexto, el informe recoge también una mayor atención a la prevención: el porcentaje de personas que acude a revisiones preventivas ha pasado del 58% en 2023 al 64% en 2026.

La prevención del deterioro cognitivo y el papel de la Psicología en una atención sanitaria integral.

Estos resultados tanto del informe internacional, y, específicamente de España, junto con la percepción de insuficiencia de los servicios de salud mental, permiten identificar ámbitos relevantes para la prevención, la atención psicológica y el acompañamiento durante el envejecimiento.

Durante la presentación del informe, se puso de relieve la importancia de fomentar la prevención del deterioro cognitivo desde las farmacias comunitarias, así como de reforzar la actividad preventiva de éstas, coordinándola con servicios de atención primaria. En este primer nivel asistencial, los y las profesionales de la psicología pueden desempeñar un papel clave, dada la evidencia que respalda la eficacia de las intervenciones psicológicas en la prevención y el abordaje de los problemas de salud mental y, concretamente, su contribución a la evaluación neuropsicológica, la detección temprana del deterioro cognitivo y la intervención dirigida a preservar las capacidades cognitivas y la autonomía de las personas afectadas.

En conjunto, el informe de Salud STADA pone de manifiesto la necesidad de mejorar el acceso a los servicios de salud mental y reforzar una atención sanitaria centrada en las personas, en la que las posibilidades de las nuevas tecnologías se integren con el criterio, la orientación y el acompañamiento de los y las profesionales. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que los resultados proceden de una encuesta transversal basada en percepciones y respuestas autodeclaradas, por lo que no permiten establecer relaciones causales ni equivalen a evaluaciones clínicas de salud mental.


Más información aquí. Se puede acceder al informe internacional completo a través de la página oficial del STADA Health Report 2026.

Noticias Relacionadas

Noticias

La importancia de cuidar a quienes cuidan: Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo

El trabajo de cuidados no remunerado continúa recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, con importantes consecuencias para su autonomía económica, sus oportunidades laborales y su salud. Además, quienes cuidan de familiares o personas dependientes pueden experimentar ansiedad, depresión, agotamiento, dificultades para dormir y un deterioro de su bienestar psicológico. Reconocer esta labor, distribuir las responsabilidades y garantizar recursos de apoyo resulta fundamental para proteger la salud mental de las personas cuidadoras (…)

leer más

PSICOLOGÍA EN RED


LOS COLEGIOS HABLAN

MÁS NOTICIAS

Noticias Relacionadas

Noticias

La importancia de cuidar a quienes cuidan: Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo

El trabajo de cuidados no remunerado continúa recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, con importantes consecuencias para su autonomía económica, sus oportunidades laborales y su salud. Además, quienes cuidan de familiares o personas dependientes pueden experimentar ansiedad, depresión, agotamiento, dificultades para dormir y un deterioro de su bienestar psicológico. Reconocer esta labor, distribuir las responsabilidades y garantizar recursos de apoyo resulta fundamental para proteger la salud mental de las personas cuidadoras (…)

leer más