Principales tendencias que la Psicología debe tener cuenta en 2026, según la APA
15 Ene 2026

Cada año, nos planteamos una pregunta clave: «¿Qué factores están «moldeando» la psicología actualmente y qué está por llegar?» Para dar respuesta a esta cuestión y conocer cómo la psicología está respondiendo a un mundo marcado por cambios constantes, la APA (American Psychological Association– Asociación Americana de Psicología), ha llevado a cabo una revisión de investigaciones y estudios, así como un proceso de consulta a múltiples expertos/as, escuchando una amplia diversidad de opiniones de toda la disciplina. Como resultado, recoge las nueve tendencias clave a tener en cuenta para este año 2026, y que todos y todas las profesionales de la psicología y lectores informados deberían conocer.

Estas tendencias, publicadas en su revista Monitor on Psychology, reflejan un campo en constante evolución: desde la atención integrada y las herramientas basadas en la IA, hasta nuevos enfoques en la defensa de los intereses de la disciplina, el bienestar laboral, la comunicación científica y la salud mental infanto-juvenil.

A continuación, resumimos las principales tendencias que, a juicio de la APA, suponen «tanto desafíos como oportunidades para que los psicólogos y las psicólogas lideren con conocimiento y generen impacto»:

1. La inteligencia artificial, la neurociencia y los datos, impulsan la atención personalizada de la salud mental

Tal y como indica la APA, en los últimos años, los investigadores han comenzado a desarrollar estrategias pioneras que utilizan datos personales de teléfonos, relojes y pulseras de actividad física, así como historiales médicos y escáneres cerebrales, para seleccionar con mayor precisión el tratamiento más eficaz, adaptado a cada persona.

En este sentido, si bien históricamente, los y las profesionales de la psicología se han basado en los síntomas y el historial, informados por los propios pacientes para realizar un diagnóstico, están comenzando a explorar cómo la IA podría utilizar estos datos personales -compartidos únicamente con el permiso del paciente-, a modo de ayuda.

La IA en salud mental requiere un uso seguro y ético, con regulación y participación de la psicología.

Según la Asociación, las herramientas de inteligencia artificial son capaces de analizar grandes cantidades de datos de pacientes, provenientes, por ejemplo, de aplicaciones que monitorizan el sueño y el movimiento. Estos análisis pueden ayudar a profesionales de la psicología y a pacientes a identificar patrones, brindar la intervención más oportuna y orientar las decisiones terapéuticas, evitando el ensayo y error y mejorando los resultados. Los chatbots de IA generativa, como TheraBot, se han programado para ofrecer apoyo personalizado en salud mental para abordar los síntomas, ofreciendo atención escalable.

Con la regulación y la investigación adecuadas, la IA tiene el potencial de brindar un mejor acceso a mejores tratamientos a millones de personas, y los pioneros en este campo instan a los y las profesionales de la psicología a asumir un papel de liderazgo tanto en el desarrollo de esta tecnología, como en la educación de los y las pacientes sobre ella. En la misma línea, recuerdan que muchos chatbots están optimizados para impulsar la interacción, lo cual es diferente del objetivo de mantener a alguien seguro o mejorar la salud mental, y los psicólogos tienen la obligación de priorizar el bienestar del paciente, siendo clave que participen en el desarrollo y la regulación de estos productos para maximizar las posibilidades de brindar una atención de calidad y precisa que mejore la salud mental.

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Fuente: freepik. Autor: pch.vector. Descarga: 09/01/26
2. Los chatbots de IA y los compañeros digitales están transformando la conexión emocional

Las relaciones entre humanos e inteligencia artificial, que antes se consideraban pura ciencia ficción, se están convirtiendo en aspectos habituales de la vida cotidiana. Si bien los asistentes generativos de IA como ChatGPT, Claude y Gemini se han convertido en herramientas comunes para muchas personas usuarias, una nueva ola de aplicaciones, como Replika o Character.AI, entre otras muchas, están diseñadas específicamente para simular la compañía humana.

A modo de ejemplo, Character.AI cuenta con 20 millones de usuarios al mes, y más de la mitad, son menores de 24 años. Asimismo, desde hace tiempo, ha comenzado a observarse que los usuarios de Replika se «casan» con su compañero/a de IA en bodas virtuales a las que invitan a amigos y colegas. Esto demuestra la magnitud y prevalencia de este tema, que «está revolucionando la sociedad de una forma sin precedentes».

Algunos estudios han identificado la terapia (búsqueda de apoyo a la salud mental) y el acompañamiento, como las dos principales razones por las que las personas utilizan herramientas de IA generativa, también conocidas como grandes modelos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés –Large language models-).

La Psicología recuerda que la conexión humana es irreemplazable.

Sin embargo, las investigaciones están poniendo de relieve que el uso intensivo de estas herramientas puede aislar aún más a las personas, agravando la soledad y erosionando las habilidades sociales.

Los y las profesionales de la psicología, conscientes desde hace tiempo de la soledad que experimentan muchas personas, están investigando los riesgos y beneficios de las relaciones digitales para la salud mental, y cómo la creciente prevalencia de los vínculos relacionales entre humanos e IA afectará a las habilidades sociales, a la intimidad y a la salud mental, así como las posibles implicaciones que esto puede tener a corto y largo plazo. Además, a medida que la IA se integra cada vez más en la vida social de las personas, los psicólogos/as desempeñan un papel primordial para recordarles por qué la conexión humana es irreemplazable.

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3. Los/as psicólogos/as están cambiando el enfoque de apoyo a los niños y a los/as adolescentes

Los niños, las niñas y los/as adolescentes están creciendo en un «torbellino» de sobrecarga digital, ansiedad climática, incertidumbre económica e inestabilidad social. En respuesta, los y las profesionales de la psicología pueden liderar un cambio de paradigma hacia un enfoque preventivo e integral, orientado a apoyar mejor el bienestar mental infanto-juvenil.

Cada vez hay más evidencia, incluida la investigación neurocientífica emergente, que demuestra que el estrés tóxico, o la adversidad severa sin el apoyo adecuado durante la infancia, pueden alterar el sistema de respuesta al estrés del cuerpo y afectar al desarrollo cerebral.

Los psicólogos y las psicólogas promueven la idea de que la salud mental comienza al nacer y requiere un enfoque relacional que incluya tanto a los niños como a sus cuidadores. Los nuevos modelos de atención, educación y prevención priorizan la salud mental a lo largo de la vida. Los enfoques de atención son cada vez más relacionales, basados ​​en la evidencia clara de que las relaciones seguras, estables y enriquecedoras pueden contrarrestar las adversidades en la infancia, mitigando los riesgos asociados a las mismas.

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4. La defensa de los intereses se está volviendo fundamental en el campo de la psicología

Hay un creciente consenso entre los psicólogos y las psicólogas en torno a la importancia de la defensa de la profesión, de cara a proteger la investigación, el acceso a la atención de calidad y la integridad profesional. Esto incluye peticiones de actuación a legisladores y responsables de políticas.

De acuerdo con la APA, en comparación con otros campos, como el trabajo social y la pediatría, la psicología «no siempre se ha centrado en la defensa de intereses», una situación que está empezando a cambiar, con nuevos esfuerzos para integrar el compromiso con la defensa de intereses relacionados con la disciplina.

La labor de defensa es más importante que nunca, ya que la financiación de la investigación, las vías de formación y el acceso a la atención psicológica están bajo presión. Si bien algunos/as investigadores/as prefieren no alzar la voz ante posibles represalias, la Asociación afirma que la alternativa a la no-defensa de los intereses, sería dejar que las tendencias actuales se impongan, por lo que los y las profesionales de la psicología «tienen la obligación moral y ética de actuar cuando las políticas socavan los intereses de la ciencia o del público».

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5. Los cambios en las políticas están impactando en la capacidad de los y las profesionales de la psicología para brindar atención

Los psicólogos y las psicólogas se desenvuelven en un panorama donde el acceso, la equidad y la integridad clínica enfrentan desafíos crecientes, a medida que los cambios radicales en las políticas están interrumpiendo el acceso a la atención en múltiples ámbitos (en el caso de los EE.UU., el apoyo psicológico a la salud reproductiva, el manejo de enfermedades crónicas y la atención de afirmación de género, así como afirmaciones sin fundamento científico sobre el autismo que han promovido el escepticismo en torno a las vacunas en la infancia). Si bien las restricciones legales, los recortes de fondos y la desinformación sobre salud limitan la atención sanitaria y pueden empeorar los resultados, los y las profesionales de la salud se esfuerzan por seguir brindando atención ética y basada en la evidencia a quienes más la necesitan.

Tal y como afirma la APA, si bien es fundamental el énfasis en el bienestar y en la prevención, no podemos subestimar los determinantes sociales que influyen en la salud: «sabemos que factores como la pobreza, el racismo y la inseguridad habitacional también impactan en esos resultados». Según indica, una medida que puede ser de gran ayuda y que puede contribuir a resultados más equitativos y eficaces, es la integración de la salud psicológica en el abordaje de enfermedades crónicas, especialmente, en colaboración con los y las profesionales de la medicina en sistemas de salud integrados.

Es esencial promover un modelo holístico de la atención, impulsando la integración de profesionales de la salud mental y conductual, incluyendo psicólogos/as, en entornos donde las personas ya reciben atención médica.

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6. Los trabajadores se enfrentan a una era de incertidumbre

No es la primera vez que los cambios tecnológicos y las fluctuaciones económicas afectan al personal laboral. Sin embargo, en un contexto marcado por cambios —en la economía, en políticas y la automatización impulsada por la inteligencia artificial—, un gran número de trabajadores revelan sentirse desconectados, reemplazables e incluso invisibles en el trabajo, a la vez que sus organizaciones funcionan bajo la ilusión de que «todo va bien».

El trabajo influye en la rutina diaria de las personas, en sus conexiones con los demás y, a menudo, en su sentido de la identidad. La pérdida del empleo deja un impacto duradero en la vida del trabajador, reduciendo su bienestar físico y psicológico, afectando a su familia y aumentando el riesgo de desempleo futuro y pérdidas de ingresos a largo plazo. Incluso cuando las personas conservan su empleo, la incertidumbre laboral puede pasar factura. En este sentido, la evidencia muestra que la inseguridad laboral impacta negativamente en la salud mental y física, en la satisfacción laboral, en el compromiso y en la confianza hacia la organización, siendo causa importante de estrés laboral, especialmente, entre los trabajadores y trabajadoras más jóvenes.

Pero los trabajadores no solo están estresados, también se sienten cada vez más desconectados, más ignorados y menos valorados en sus interacciones diarias con los líderes, que, como bien indica la APA, deberían contar con las habilidades para «hacer ver a las personas que su trabajo sí marca la diferencia».

La transparencia y una comunicación clara, esenciales para que el personal laboral se sienta valorado y apoyado.

Garantizar que el personal laboral se sienta valorado es más importante que nunca, ya que la IA está transformando los lugares de trabajo: optimizando algunas tareas, a la vez que provoca despidos, reorientando las trayectorias profesionales e intensificando la ansiedad sobre el futuro del trabajo. No se sabe a ciencia cierta hacia dónde conducirán estos cambios, pero es evidente que las organizaciones deben adaptarse o corren el riesgo de quedarse atrás. En este sentido, la psicología puede ayudarlas a «mantener el rumbo frente a la marea cambiante» y a que los trabajadores y las trabajadoras no se sientan como «un simple engranaje sin rostro». Cuando las personas están en entornos donde perciben que importan, que su trabajo cobra sentido y se sienten psicológicamente seguras, el impacto de los cambios (e incluso la incertidumbre) es bastante más leve.

Para ayudar a los empleados y empleadas a sentir que se les valora y apoya en tiempos de incertidumbre, los expertos recuerdan que la transparencia y una comunicación clara -con una escucha activa por parte de los jefes-, son fundamentales.

Los principios basados ​​en la investigación de las ciencias del comportamiento, como la seguridad psicológica, pueden capacitar a las organizaciones para crear las condiciones que fomentan la confianza y la resiliencia, sentando las bases para lugares de trabajo más saludables y productivos.

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7. El cambio climático está impulsando intervenciones psicológicas más eficaces y adaptadas

A medida que los fenómenos meteorológicos extremos se están volviendo más comunes, la cuestión de cómo se emiten las alertas —y si la gente las presta atención—, cobra una nueva urgencia en 2026. Para los y las profesionales de la psicología, la tarea por delante es comprender cómo perciben las personas la comunicación de riesgos, qué hace que ésta sea eficaz y de qué modo se puede motivar a las comunidades a tomar medidas de protección.

Los mensajes claros y confiables ayudan a las personas a comprender los riesgos que enfrentan y a sentirse empoderadas para actuar, ya sea en momentos de crisis o mientras preparan a sus comunidades en caso de un fenómeno meteorológico extremo. El comportamiento humano es fundamental en la preparación ante desastres, lo que convierte a los y las profesionales de la psicología en colaboradores esenciales para proteger a las comunidades ante situaciones de esta índole.

Además, los psicólogos y las psicólogas cuentan con la formación y capacitación para ayudar a las personas a gestionar el impacto emocional de sobrevivir a fenómenos meteorológicos extremos y a conectar esas experiencias con la concienciación sobre el cambio climático, inspirando acciones que se extiendan más allá de la emergencia inmediata.

Los científicos pueden aprovechar la psicología social y organizacional para comprender qué factores impulsan la cooperación entre los responsables políticos, los líderes empresariales y las comunidades, y pueden aplicar los principios de la ciencia del comportamiento para evaluar la formulación de mensajes y los incentivos que fomentan la acción colectiva. Los y las profesionales de la psicología pueden ayudar a hacerlo realidad, identificando las narrativas, los mensajeros y las normas sociales que movilizan a las instituciones. Los psicólogos clínicos y comunitarios, por su parte, pueden desarrollar intervenciones para la ansiedad relacionada con el clima, garantizando que las respuestas de salud mental sean tan sistémicas como los propios desafíos.

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8. La narración fortalece el impacto de la ciencia psicológica

La psicología es quizás la disciplina científica mejor posicionada para ayudar a las personas a hacer frente a las complejidades del 2026 —incluyendo una epidemia mundial de soledad y crecientes tasas de depresión—, e impulsar una mayor salud, bienestar y sentido de la vida. Sin embargo, en un momento en que la desconfianza hacia la ciencia es alta y la financiación es cada vez más competitiva, es vital que los y las profesionales de la psicología compartan sus hallazgos de maneras que lleguen a una amplia variedad de públicos.

Dominar la comunicación científica requiere aprender a traducir eficazmente el conocimiento académico en palabras, imágenes y espacios con los que la persona promedio pueda identificarse, de cara a impactar en su pensamiento y comprensión, un enfoque que algunos/as profesionales de la psicología ya están adoptando.

La Psicología debe reforzar la comunicación científica con mensajes claros, narrativas cercanas y difusión en múltiples medios.

Es trascendental que los psicólogos y las psicólogas presenten sus hallazgos de forma sencilla, clara y amena, compartiéndolos a través de múltiples medios, como redes sociales, artículos de opinión y otros. Incluir más formación en comunicación científica en los planes de estudio de psicología e incluir declaraciones de relevancia pública en las revistas puede contribuir a mejorar la comprensión pública de la investigación en psicología.

Una buena comunicación científica también implica crear contenido con el que la gente pueda identificarse en un momento en que la confianza en la ciencia necesita reforzarse. Esto implica conectar con las emociones de la gente antes de presentar los datos. La clave para crear esas conexiones es una buena narrativa.

Mejora de la formación, la educación y las publicaciones.

Para aprender a comunicar la ciencia eficazmente, los psicólogos también necesitarán aprovechar la creciente cantidad de investigaciones sobre comunicación científica. Los psicólogos pueden ayudar a cambiar estos modelos mentales compartiendo información sobre su trabajo de forma más positiva e integral. En lugar de buscar únicamente el valor informativo o explicar los detalles esenciales de sus hallazgos, los psicólogos pueden aprovechar el mensaje de que su ciencia «está constantemente descubriendo nuevas, mejores y más precisas formas de estudiar los problemas humanos con soluciones reales».

Dados los ataques a la ciencia y al mundo académico, este año 2026 es un buen momento para que los departamentos de psicología incorporen intencionalmente la comunicación científica directamente en sus planes de estudio, según expertos en comunicación científica. Comunicar el trabajo de forma sencilla y clara no solo aplica a las interacciones con los medios, como entrevistas y la redacción de artículos de opinión, sino también a cualquier público que no tenga un amplio conocimiento de lo que se está haciendo. Para la APA, el sistema de revistas es otro ámbito que necesita conectar mejor con el público. Por ejemplo, las revistas podrían exigir declaraciones de importancia pública breves y accesibles que expliquen un estudio en términos sencillos, incluyendo cómo puede beneficiar a la sociedad.

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9. La atención integrada es una oportunidad y un imperativo.

Si bien la atención médica enfrenta diversas incertidumbres, el papel de los psicólogos como miembros de equipos integrados de atención a la salud es un movimiento en constante crecimiento, según los expertos. Los psicólogos cuentan con «valiosas habilidades» que ofrecer a los sistemas de salud, incluyendo experiencia en evaluación, diagnóstico, investigación y comunicación.

De acuerdo con la Asociación Americana, la integración de la salud mental en atención primaria es crucial para el éxito a largo plazo de la psicología. Este primer nivel asistencial de la salud «representa una gran oportunidad para mejorar la salud mental de millones de personas», siendo una medida más coste-eficaz.

La integración de servicios psicológicos en el sistema sanitario es crucial para ampliar el acceso, reducir el estigma y mejorar resultados.

Al integrar los servicios psicológicos en la atención médica, incluyendo la atención primaria y los centros de salud comunitarios, se puede llegar a las personas de forma más temprana, reducir el estigma y ampliar drásticamente el acceso para quienes históricamente han quedado excluidos de los sistemas tradicionales de salud mental. Para la profesión, esto representa «tanto una oportunidad como un imperativo».

La atención integrada especializada (servicios de salud mental y conductual integrados en áreas médicas especializadas como la oncología y la cardiología) también es un área de crecimiento importante para los y las profesionales de la psicología. Los usuarios y usuarias de servicios de atención especializada integrada tienden a padecer enfermedades crónicas, que pueden llegar a suponer un gasto desproporcionado para el sistema. Sin embargo, también constituyen una población que se beneficia enormemente de las intervenciones conductuales y psicológicas que fomentan cambios en el estilo de vida, reducen la depresión y la ansiedad, ayudan con la adherencia a la medicación y mejoran la capacidad para afrontar su enfermedad crónica.

La evidencia actual muestra claros beneficios de los sistemas de atención integrada, y los sistemas de salud que los utilizan demuestran una mayor calidad de la atención, mejores resultados y menores costos en comparación con la atención habitual.

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Fuente.

Straight, S. (2026). What’s ahead for psychology? 9 trends to watch in 2026. APA Monitor on Psychology, 57, 1, pp. 54. American Psychologycal Association.

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